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Cómo crear paredes de acento con papel pintado

Crear paredes de acento con papel pintado es todo un reto… Los papeles pintados permiten dotar de textura, efectos y una personalidad singular a la decoración de interiores. Y, sin embargo, ¿cómo saber cuánto papel pintado es poco o, por el contrario, demasiado en cada ambiente?

Los papeles estampados con geometrías 3D, con motivos infantiles repetidos o con grandes flores y dibujos selváticos son tendencia. Es un revival de los años 60 y 70 del pasado siglo que vuelve con fuerza. Pero a nadie se le escapa que empapelar todas las paredes de una habitación con ellos puede resultar agobiante y cansino… Por eso, el interiorismo de los últimos años aprovecha las ventajas que le brindan los papeles pintados (resistencia, fácil limpieza con agua, ocultar defectos en las paredes), pero enfocándose en una sola pared de cada ambiente, aquella en la que se desea poner mayor énfasis…

Precisamente a eso es a lo que llamamos paredes de acento, aquellos paramentos verticales que centran la atención al entrar en un espacio. Es a ese lienzo al que las miradas se dirigen cuando se penetra en una estancia. El caso más claro es la pared del dormitorio en la que se sitúa el cabecero de la cama. O en un recibidor, la pared que se opone a la puerta de entrada. Son muchos los ejemplos de paredes de acento con papel pintado y, entre los de última moda, los cuartos de baño con papeles pintados con dibujos barrocos maximalistas o motivos geométricos.

Por supuesto que también es posible aprovechar el efecto óptico del papel pintado para alejar la vista de aquellas zonas a las que no queremos dar protagonismo o para delimitar espacios en casas en las que no sobran los metros. El papel pintado también es capaz por sí solo de acercar paredes o alejarlas, de crear intimidad o de enfatizar un estilo concreto de decoración. Y, sobre todo, dota de personalidad a las casas para que no haya dos iguales, aunque los muebles procedan del mismo sitio 🙂

Tendencias para paredes de acento con papel pintado

El estilo ecléctico, que consiste en mezclar diferentes tendencias, es el gran protagonista de este principio de siglo. Sin embargo, destacamos 10 tendencias para paredes de acento con papel pintado que sobresalen del resto:

Los papeles de inspiración tropical con grandes estampados y tonos verdes.

Los papeles con peces y motivos submarinos «mundo capitán Nemo».

Los papeles infantiles con motivos temáticos repetidos (robots, animales, aviones, etc.)

Los papeles con estampados barrocos de grandes flores, casi «brutalistas».

Los papeles con dibujos geométricos de inspiración Mid Century.

 

Los papeles pintados con delicados motivos basados en la naturaleza escandinava (hojas, pajarillos, zorros, bosques de abedules…).

Los papeles inspirados con flores románticas inspirados en la decoración vintage.

 

Los papeles pintados pop retro y con dibujos psicodélicos.

Los papeles pintados imitando materiales de estética industrial: ladrillo visto, paredes de piedra, lamas de madera envejecidas estilo palet, planchas de metal con remaches…

Los papeles pintados con motivos adamascados e incluso texturizados (brillo/mate, efecto terciopelo…).

 

 

Cómo elegir un buen papel pintado

Son varias las cosas en que te puedes fijar. Piensa que es una elección que ha de durar tiempo en tus paredes, por lo que conviene exigirle unos mínimos de calidad.

Que sea vinílico o TNT (tejido no tejido) para habitaciones con mucho tránsito. El de papel es más delicado, pero igualmente válido para zonas que se utillicen menos.

Que sea resistente a la luz y a la acción directa del sol.

Que sea antihumedad si vas a colocarlos en cocina o cuarto de baño.

Que sea lavable (o muy lavable) y, si lo vas a colocar en determinados espacios, como el cuarto de baño, que sea resistente a la lejía.

Que indique el grado de dificultad para su colocación (si tienen que casar los dibujos entre sí, básicamente).

 

Fotos vía Pinterest.

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